12.25.2014

Tocada y hundida

Las cosas cambian a un ritmo que da vértigo. 
Si hace un año me hubieran dicho cómo y donde iba a estar ahora, no me lo habría creído, y eso me da miedo.

Por mucho que cambiemos de amigos, de gente, de ambiente, de gustos, de comodidades, de entretenimientos o de ideales, el problema no llega realmente hasta que no te das cuenta de que estas empezando a desencajar. Siempre he tenido tan claro que quería ser distinta, que la monotonía me daba alergia, que ser una más del montón era lo peor que podía pasarme en la vida, que hoy en día me siento más distinta que nunca y puedo decir sin miedo a equivocarme que también soy una infeliz.
¿Me faltará la fuerza que hace falta para ser de las que destacan? ¿Soy una débil, una mierda de persona, una inmadura y una egoísta? 
Me gusta pensar que no, aunque las evidencias cada vez sean más claras.
El no encajar deriva en una gran dificultad de relacionarse con las mismas personas que antes. Lo que a mí me faltaba, más dificultades para relacionarme con gente. 
Siempre he querido pensar que la soledad no es algo para mí, pero puede que empiece a darme cuenta de que me equivoco.

Entre toda esta incertidumbre y tanta tristeza que hay en mi vida de vez en cuando, hoy me he decidido a escribir aquí porque me he dado cuenta de dónde está la raíz del problema. ¿Cuándo he sido más feliz? ¿Cuándo he encajado yo con menos problemas? ¿Cuándo la gente me ha aceptado más, incluso piropeándome y queriendo acercarse más a mí? Efectivamente, cuando perdí peso.
Hoy es el día en el que me he dado cuenta de que aparcar mi preocupación por el peso agrava más mis problemas que las consecuencias de esta preocupación. Es decir, puede que cuando me pongo a controlar lo que adelgazo y engordo tenga problemas serios en mi vida, pero pienso que más problemas me causa el no controlar eso y vivir continuamente triste sin darme cuenta de que puedo controlar eso!!
Necesito volver a sentir que hay gente que se siente atraída por mí. El sentimiento de provocar envidia. La fuerza que me da el saber que estoy haciendo algo bueno por mí misma. Verme bien, sentirme bien, estar sana y que la gente se pregunte cómo lo he conseguido.
Van a cambiar un par de cosas a partir de mañana.

En resumen, va siendo hora de poner un poco de orden en esto que llamo vida pero que parece un caos.
 Puede que tenga un problema en mi cabeza, o puede que simplemente esté con la regla, todo me afecte mucho y me dé por divagar. Nunca lo sabremos.
La cosa es que la teoría me la sé, mañana toca ponerla en práctica.
Recibo toda la suerte que me enviéis, vamos allá.

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