6.27.2014

Tired of been so sad

Esto que te sientes como la mayor mierda que existe... por qué? No tengo yo derecho también a sentirme feliz y a verme bien?

Hoy fui a comer con mi familia a mi restaurante favorito, me dejaron elegir porque era la recompensa por mis notas. Comí como si no fuera a comer nunca más en mi vida, o como si pudiera permitirme comer todo lo que me apeteciera... y ahora el remordimiento está dentro de mí. No me planteo vomitar porque es algo que odio, que veo denigrante e innecesario, pero además de estar triste y sentirme como mierda, me duele la tripa y todo el cuerpo me pesa como nunca.
La solución es fácil, no hacerlo más!!! A partir de mañana se acabó el comer y la tristeza de después. No puede ser tan difícil ir a un restaurante y comer ensalada, o vomitar justo después de pegarme el atracón (cuando ya han pasado unas horas desde que comí me cuesta, pero sé que justo después no debe ser tan difícil).

Últimamente he estado de exámenes, y eso me hizo replantearme las cosas: ¿Qué es más importante Lucía, aprobar o adelgazar? Me ha costado mucho contestar esa pregunta, cada día la respuesta era diferente. Sin embargo, casi siempre acababa comiendo y estudiando, es decir, centrándome en mis estudios. Finalmente he conseguido lo que quería, aprobar 8 de mis 10 asignaturas, así que me he quedado mucho más tranquila. En cuanto a adelgazar, no he adelgazado nada en este tiempo porque, como he dicho, he comido con casi completa normalidad. El lado bueno de todo esto es que tampoco he ganado nada, me he quedado en los 65 y no hay quien me mueva de ahí.
Con los estudios tampoco he tenido tiempo para ir a correr y esas cosas, por cierto.
Pero ahora las cosas cambian. Ya no hay nada que estudiar, nada que me robe la concentración y dedicación que le debo a mi cuerpo, nada que me quite tiempo que debería dedicar a hacer deporte. Por eso estoy contenta, porque ahora es cuando realmente puedo tomar el control de mi vida y controlar todo lo que entra y sale de mi cuerpo.

Por eso prometo aquí, públicamente, que a partir de ahora mi verano va a consistir en un completo reto, el de adelgazar y adelgazar, y no voy a dejar que nada ni nadie me desconcentre.

6.01.2014

For ever young

For ever Young, I wanna be forever Young.
Ojalá joven para siempre.
¿Puedes imaginarte en 20 años? Yo lo intento, y me cuesta. Creo que no estoy hecha para madurar, para dejar atrás mis tonterías, caprichos y cabezonerías. Por mucho que pase el tiempo seguiré pintándome las uñas justo antes de dormir para que se me estropeen con las sábanas, queriendo chocolate después de comer, quedándome leyendo hasta tarde, hasta cuando todos duermen y la única luz de mi casa sea mi lamparita escondida. Seguiré haciéndole cosquillas a mi hermana hasta que llore de risa o hasta que se enfade por dejarla sin respiración. Le daré mil besos a mis amigas cada vez que las vea, porque hayan pasado dos meses o dos días me encanta que noten cuánto las quiero. Seguiré pidiendo postre cuando coma en la calle aun sabiendo que no me lo voy a comer, dejando mi móvil en cualquier sitio de la casa y tener que llamarme a mí misma desde el fijo para encontrarlo. Seguirá dándome vergüenza hablar con cualquier profesor, y seguirá sin darme vergüenza cantar o bailar por la calle si la compañía es la adecuada. Seguiré mojándome los pies cada vez que vaya a la playa, sea la época que sea del año, y sacudiéndome luego los pies en el paseo. Viajaré y aprenderé de todos y cada uno de los sitios que visite, pero seguiré echando de menos mi casa, mi cama y mis padres. No dejaré de llorar viendo las noticias, ni de sufrir al ver sufrir al otro. Seguiré queriendo pasar una temporada lejos de España en un proyecto humanitario. Seguiré teniendo el pelo hecho un desastre por pura pereza, porque no me gustará peinarme, pero aún así seguiré lavándome el pelo todos los días por el olor a fresco que dejo a mi paso. Jamás preferiré un café con leche a una buena taza de colacao, ni un cigarro a una carcajada.